Una orientación distinta

Crece cada vez más la población homosexual en Chile y con ello se comienzan a levantar los homofobicos. Podemos dividir a los homofobicos en dos grupos, en personas que sólo por ignorancia o encerrados en un dogma regido tanto por una religión y/o por la “crianza” puestas por sus padres. Y por consiguiente el grupo de personas que están bajo una enfermedad llamada Homofobia.

Un grupo más se hace aparecer y es el “de los que no les va, ni les viene” la gente de esta condición (homosexuales) , pero de alguna u otra forma toman cierta participación en los grupos antes nombrados.

El primer grupo juzga a estas personas en el ámbito religioso en cuanto a que es “inmoral” ver una relación entre personas del mismo sexo, sabiendo de que el amor es el igual para todos, para ellos sólo existe la verdad de Dios, la palabra de Jesús y las reglas de La Biblia. La ignorancia también les persigue los talones, ya que, no están dispuestos a romper el dogma religioso, y tampoco están dispuestos a dudar de la palabra de Dios.

Seguir el pensamiento de sus padres, sin crecer como persona y ser lo suficientemente autónomo, para pensar y tomar decisiones, los encierra de mente. Sólo hasta que uno de sus hijos, sobrino o familiar toma esta condición y es ahí cuando algunos están dispuestos a respetarlos.

La “Homofobia” es una de las tantas enfermedades en la lista de la Organización Mundial de la Salud. Existen estudios que han relacionado el odio hacia la homosexualidad con sentimientos homosexuales reprimidos, es decir, odio a los homosexuales por el hecho de que mis padres no los aceptan y yo soy un homosexual “oculto”.

El grupo “de los que no les va, ni les viene” el tema de la homosexualidad, toma protagonismo al momento de tener contacto con alguna persona de esta condición. Existen muchas posturas al momento de tener una especie de “contacto” con homosexuales, ya que, dejan de ser parte de “no interesarle el tema” a ser contribuyentes, es decir, si les agrado el homosexual, los apoyan y no juzgan su condición, crece el respeto hacia ellos y a la libertad sexual. Pero si el homosexual con el que tuvieron contacto no les agrado, toman una postura violenta, juzgando a los homosexuales sólo porque tubo una mala experiencia.

Un tema de la actualidad que a causado mucho revuelo, es la adopción en las parejas homosexuales, y cual va a ser la repercusión en cuanto al desarrollo del pequeño adoptado.

Este es un gran paso para que los jóvenes de hoy, estemos dispuestos a enseñarles a nuestros hijos que no deben discriminar, juzgar y/o burlarse de su compañero de colegio porque sus padres son homosexuales, debemos tener el compromiso a crear en nuestros futuros hijos una mentalidad abierta, enseñándoles que ellos deben respetar a una persona no tan sólo por su condición sexual, si no que también por la raza, o por el pensamiento que desarrollen.

Cito ahora una frase de Heráclito:

“No está bien ocultar la propia ignorancia, sino descubrirla y ponerle remedio.”

El sólo hecho de tener la magia de querer aprender, pone remedio a la ignorancia. La ignorancia de juzgar a otras personas por su condición sexual, sabiendo de que ellas tienen las mismas capacidades que todos nosotros, para poder desempeñarse en un trabajo o en los estudios de forma plena. Juzgándolas sólo por diversión, Nos hace retroceder como sociedad, como personas y como seres humanos.

Los homosexuales tampoco deben juzgar a las personas que siguen sus creencias, ya que, existen pocas personas que aunque están encerradas en un dogma, respetan a los demás para ser respetados.

No juzguen a las personas que los odian, porque ustedes no saben, el porque al odio. Tal vez sufrieron una agresión sexual de parte de una persona homosexual, o eso le ocurrió a algún familiar. Pero eso no justifica la violencia.

Por favor debemos crecer como personas, como sociedad, aceptando a los que tienen pensamiento distinto al nuestro, a las personas que tienen distinta orientación sexual. Son personas que están dispuestas a enseñarnos su mundo y así hacernos saber de que el amor no considera, edad, raza, o condición sexual. Sólo se manifiesta y debe ser correspondido.

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